Destruye la Radio

martes, febrero 05, 2008

Unser Täglich Brot (aka El pan nuestro de cada día) (Nikolaus Geyrhalter 2006)






























El documental refleja el día a día de todo el proceso de industrialización y mecanización a la que ha sido sometida la ganadería y la agricultura en un país desarrollado.
Irónica referencia religiosa para una película sin una sola pincelada de ironía.

Nuestro pan de cada día es un retrato frío y seco de la anulación del individuo en la mecánica del trabajo, de la desaparición del más mínimo gesto humano en una cadena de montaje.

Quedan en el aire las implicaciones que este discurso pueda extender más allá de la fábrica, sobra decir que el verdadero autómata del film no es tanto el productor, sino más bien el consumidor.

De su depurada reflexión sin “mensaje” nace inevitablemente su estructura formal, compuesta por planos fijos simétricos, basados en la perspectiva y la profundidad de campo, focalizados siempre en una línea recta central que guía el movimiento de los trabajadores. Qué mejor manera de no invadir el material que respetar en cada encuadre un largo espacio por detrás de la acción, expresando mediante la pura imagen (no hay diálogo ni voz en off en todo el film) su condición de insignificante muestra enmarcada por una realidad inabarcable. Dejando ver su vocación de fotógrafo Geyrhalter coloca a sus personajes en mitad de las hileras de invernaderos o mataderos que se alargan hasta desaparecer. La meta, el objetivo, es un horizonte, inalcanzable por definición. Sólo un ligero travelling se permite el austriaco en la dinámica de planos fijos y sintagmas cerrados: plano general del lugar de trabajo, plano medio de una parte de la cadena, nuevo plano general del descanso de los empleados.

Pero no es esta distancia respecto a lo filmado una forma de huir de lo macabro, de lo sucio; Nuestro pan de cada día no es un ejercicio estético. En el matadero de cerdos el punto de vista inicial se establece tras la muerte del animal, en una imagen limpia y aséptica, lejos del impacto emocional del primer paso en la cadena. La muerte ni se ve ni se oye, ocultada por el rítmico ruido las máquinas. Pero al final del encuadre, donde la descarga eléctrica deja paso al cuchillo, adivinamos un fondo de sangre que poco a poco se acerca al primer plano por la cinta transportadora. Geyrhalter no lo evita, simplemente deja que llegue. El contraste que el espectador vive dentro del mismo plano-secuencia (los primeros instantes de inocente espera, la llegada omnipresente de la sangre y las vísceras) pasa inadvertido para los trabajadores. Su rostro apenas varía: tanto da que la imagen los muestre castrando crías de mamíferos, quemando el pico de las aves (para evitar que se maten entre ellas dentro de las jaulas) o almorzando en la sala de descanso.

Texto sacado del posteo de paquitojerez en stage6

Lo podeis ver y descargar aqui desde stage6.

Dirección: Nikolaus Geyrhalter.
Países:
Austria y Alemania.
Año: 2005.
Duración: 92 min.
Género: Documental.
Guión: Nikolaus Geyrhalter y Wolfgang Widerhofer.
Producción: Nikolaus Geyrhalter, Markus Glaser, Michael Kitzberger y Wolfgang Widerhofer.
Fotografía: Nikolaus Geyrhalter.
Montaje: Wolfgang Widerhofer.
Estreno en Austria: 21 Abril 2006.


Datos sacados de la butaca

2 comentarios:

toni bascoy dijo...

Hola, maese sublime:
Muy buena pinta el documental... ya está esperándome impaciente en un rincón de mi disco duro. A ver si nos vemos analógicamente un día de estos. Un saludo y a seguir construyendo.

Celular dijo...
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